Vino el tío del mazo, ¡¡qué pájara!!

Vino el tío del mazo, ¡¡qué pájara!!

  • Autor de la entrada:
  • Categoría de la entrada:Consejos
  • Comentarios de la entrada:Sin comentarios
Compartir

¡Uff, que cansado estoy!, se me nublan los ojos, tengo mucha hambre, pero si hace 5 minutos iba perfectamente y ahora no puedo ni moverme, todo esto seguramente los que hacemos senderismo o trekking lo hemos vivido alguna que otra vez, pero ¿qué me pasa?.

Lo que nos pasa es como diría Pedro Delgado, cuando está comentando una etapa de montaña del Tour o de la Vuelta, es que nos ha llegado el tío del mazo, que nos ha dado una pájara.

Cuando hablamos de pájara nos acordamos nos acordamos de los ciclistas subiendo un puerto tranquilamente y de repente parece que se quedan sin fuerzas, se bloquean, casi no pueden paladear, van de lado a lado en la carretera y casi no avanzan.

Pues, cuando estamos haciendo una ruta dura, si es por desnivel o por kilometraje, muchas veces nos puede pasar a nosotros, estamos muy bien y de pronto sentimos que nos quedamos sin fuerzas en las piernas para continuar, no podemos dar un paso más, nos tenemos que parar y sentarnos, comer y beber algo.

A mi personalmente la gran pájara que he tenido ha sido subiendo el Torreón, en el Parque Natural de la Sierra de Grazalema, iba muy bien hasta que no pude más, no podía dar un paso, se me nubló la vista y me senté, comí, bebí, descansé un rato, en torno a 30 minutos y cuando me encontré con fuerzas volví a avanzar.

Motivos

Pero, ¿por qué nos da la pájara?, el motivo es muy sencillo, es debido a una bajada de glucosa debido a un esfuerzo prolongado. Nuestro cuerpo está tirando de los depósitos de glucógeno y llegan un momento que nos quedamos sin reservas y por tanto sin energía.

Nosotros almacenamos la glucosa en el hígado y en los músculos en forma de glucógeno, nuestro hígado va liberando esta glucosa a la sangre a medida que la vamos necesitando, y la va repartiendo por nuestros músculos y cerebro, que la van consumiendo para obtener la energía que necesitamos.

El cerebro solamente consume glucosa, y cuando esta va agotándose, este lo acusa pronto y da órdenes, visión alterada, mareos, …

Nuestros músculos sin embargo pueden tirar de sus propias reservas ya que pueden consumir grasa, …

Detección

Hay unos síntomas que nos ayudan a darnos cuenta de que nuestro cuerpo esta llegando al límite, que nos estamos quedando sin energía.

  • Sensación de mareo
  • Temblores
  • Dolor de Cabeza
  • Sensación de Alucinaciones
  • Flojera” fuerte de piernas

¿Qué nos puede provocar?

Si no la hemos detectado y nos llega una pájara nos puede pasar que empezamos a vomitar, tengamos deshidratación, falta de fuerza y pérdida del apetito.

¿Cómo evitarla?

Aquí tenemos que seguir el refranero popular y decir que “hay que prevenir antes que curar“, por eso es importante saber como evitarla:

  1. Cuida la hidratación y la alimentación antes, durante y después de nuestra ruta.
  2. Tenemos que comer y beber, aunque no tengamos ni hambre ni sed.
  3. Debemos comer algo cada 45 minutos o cada hora y beber cada 20 minutos.

Nos ha llegado, ¿qué hacemos?

Lo primero que tenemos que hacer y es muy importante es que paremos, si podemos nos vamos a visitar a un médico para que nos pueda hacer un chequeo para evitar males mayores.

Pero si estamos en medio de una ruta la primera cosa que tenemos que hacer es pararnos, en torno a 30 o 45 minutos por lo menos, aquí hidratarnos bien, comer algo sólido que sea de fácil asimilación para nuestros cuerpo, pero no podemos beber y comer desmesuradamente y rápidamente, tendremos que hacerlo poco a poco, para ir llenando nuestro cuerpo de nuevo de glucosa. Después, cuando ya tengamos nuestro cuerpo medio repuesto (digo medio repuesto, porque después de una pájara no volveremos a conseguir el mismo estado físico ese día que cuando empezamos) tenemos que ver las siguientes opciones, si tenemos que volvernos porque estamos más cerca del inicio que del final nos volvemos, pero antes tenemos que ver otras opciones como posibles vías de escape, si tenemos bien preparada la ruta no habrá problema de encontrarlas, o podemos continuar, porque no hay ninguna vía de escape cerca o está más cerca el final de nuestra ruta.

Pues como anteriormente he dicho, lo mejor para evitar que nos entre una pájara es la prevención.

¿Te ha pasado alguna vez? cuéntanosla, espero tus comentarios.

Foto de la portada: thomashendele en Pixabay


¿Te ha gustado este post?, puedes visitar al resto de post de nuestros blog y también puedes ver nuestras rutas, que seguro que hay algo más de tu interés.

Además puedes hacer suscriptor, en el lateral, y recibir semanalmente nuestro boletín de noticias con artículos sobre material, consejos, opinión y rutas.

También puedes patrocinar nuestras rutas y poner tu establecimiento en nuestras recomendaciones.