Una retirada a tiempo, ¿una victoria?

Escrito por:

Artículo de Opinión

Una retirada a tiempo, ¿una victoria?

Cuando estoy haciendo una ruta, sobre todo en las que hay un gran desnivel, casi siempre me planteo seriamente la retirada. Muchas veces es la dureza de la ruta, otras veces el kilometraje, otras la meteorología, …, pero muchas veces es que tengo unas expectativas puesta en ese sendero que después no es lo que esperaba.

Personalmente, aunque lo plantee, casi nunca lo he hecho. Si he cambiado la ruta, he cogido una variante más corta o simplemente me he dado la vuelta por diversas condiciones.

Cuando voy sólo, normalmente es una cuestión personal y tengo que responderme cuando me lo planteo, pero si voy en un grupo tenemos que decidir en grupo, y viendo las condiciones de los mismos y los problemas que nos podemos encontrar entre todos.

En la web ya he hablado del tema.

Más información:

LA IMPORTANCIA DE DECIR HASTA AQUÍ

Nunca es una derrota

Os pongo un ejemplo de la última vez que he estado en la montaña y haciendo una ruta.

Este verano he estado haciendo una ruta por Sierra Nevada, en la que subí a la cima del Veleta, en breve estará la ruta en la web, la estoy terminando de preparar. La primera idea era hacer, primeramente la cima del Veleta y después intentar llegar al Mulhacén. Esta ruta completa eran unos 28 kilómetros desde la Hoya de la Mora, pero el problema que tenía era el desnivel que tenía la ruta.

Cuando llegase a la primera cima tenía que decidir que hacer o continuar la ruta prevista o hacer una alternativa, que también tenía prevista, y era ir a la laguna de las Yeguas desde el refugio de la Carihuela.

Llegué a la cima del Veleta, y no era mala hora, eran sobre las 10 de la mañana, después de más de dos horas subiendo, me había encontrado muy bien subiendo y veía que creía que podría llegar al Mulhacén sin problema, así que me dije tengo tiempo de sobra, me queda unos 7 kilómetros aproximadamente hasta llegar a la cima, unas tres horas con las paradas que tenía prevista, era factible, además hasta los pies del Mulhacén es prácticamente llano, e incluso en bajada. Así que sobre las 13:00 horas, podía estar haciendo cumbre.

Pero al llegar al refugio de la Carihuela, me empieza a doler la rodilla, me paro para comer algo, me lo pienso y digo el problema no es llegar hasta la cima, puede ser la vuelta, son 21 kilómetros y muchos de bajada, que hace que sufra más la rodilla.

Así que decido abortar la subida hacia el Mulhacén, ya lo intentaremos en otra ocasión.

Ahora viene la siguiente pregunta, ¿me vuelvo por dónde tenía previsto o por el camino que había subido?, ufff, hay que decidir rápido, decido, vuelvo por dónde había subido, después tomé otra ruta que me llevó a la laguna, por otro camino que tenía de alternativa, ya que me encontré mucho mejor de lo que me esperaba cuando empecé a bajar, ya que dejó de dolerme la rodilla.

Aquí me lo planteé por un problema físico, pero puede darse el caso que no sea por esto, sino por un cambio en la meteorología, u otros motivos.

¿Fue un fracaso el volverme?, para mi personalmente no, al revés para mi fue una victoria, subí al Veleta y disfrute muchísimo por la alternativa que había realizado.

¿Qué hacer?

¿Qué debemos hacer cuando nos encontramos con esta situación?, evidentemente es una decisión personal, y cada uno tiene que responderse cuando se plantee esta pregunta. Dos personas ante la misma situación pueden tomar decisiones muy distintas.

Yo personalmente pienso, que abandonar una ruta nunca es un fracaso, eso lo tengo muy claro, puede ser una decisión acertada o no, pero en ese momento es la decisión que he tomado viendo las diferentes condiciones que tenía en ese momento.

Planteamiento

Cuando estemos en la ruta y nos preguntemos si continuar o darnos la vuelta, creo que nos tenemos que hacer mentalmente una serie de preguntas, las cuales pueden ser entre muchas las siguientes:

  • ¿Estoy disfrutando de la ruta?, una mala experiencia nos puede hacer dudar en el futuro de hacer otras rutas.
  • ¿Sería una imprudencia seguir?
  • ¿Las condiciones en las que me encuentro es la idónea?
  • ¿Porqué no debo continuar y porqué sí?

Cuando estemos seguro de las respuestas, tomaremos la decisión.

Normalmente cuando abandonamos una ruta, nos plantearemos si hemos hecho mal en volvernos, para mi este planteamiento siempre tiene una respuesta, no, nunca está mal volvernos, hemos analizado las cosas y hemos tomado esa decisión, siempre puede haber otro momento en el que volvamos a hacer esa ruta.

Como conclusión, yo personalmente digo que una retirada a tiempo es una victoria, yo hago senderismo por el puro placer de caminar en la naturaleza, de conocer nuestros lugares o admirar paisajes que normalmente no puede tener en mi vida diaria, no lo hago por un afán deportivo, ni por superarme a mi mismo o porque me he apostado algo.

Foto de la portada: Imagen de Free-Photos en Pixabay


¿Te ha gustado este post?, puedes visitar al resto de post de nuestros blog y también puedes ver nuestras rutas, que seguro que hay algo más de tu interés.

Además puedes hacer suscriptor, en el lateral, y recibir semanalmente nuestro boletín de noticias con artículos sobre material, consejos, opinión y rutas.

También puedes patrocinar nuestras rutas y poner tu establecimiento en nuestras recomendaciones.