En este momento estás viendo Consejos para elegir tu saco

Consejos para elegir tu saco

  • Autor de la entrada:
  • Categoría de la entrada:Material
  • Comentarios de la entrada:Sin comentarios
Compartir

Creo que ya va a ser tiempo de ir cambiando mi saco de dormir, ya tiene muchos años y la verdad es que creo que ya ha dado todo lo que tendría que dar. Tiene algún roto y la fibra está ya un poco regular y y creo que no cumple todo lo bien como lo tendría que hacer, este verano he pasado frío con él, estando en los rangos que debería no tenerlo.

Temperatura

Lo primero que me tengo que plantear es el tema de la temperatura.

¿Qué temperatura voy a estar? Normalmente, cuando utilizo el saco es con buena temperatura, normalmente oscilo entre 5 y 15 grados, por lo que siempre me planteo comprarlo en ese rango de temperatura. Pero, también me planteo que cada vez estoy saliendo más en invierno y que estoy necesitando un saco con temperaturas menores, además para los proyectos que me estoy planteando, pero, ¿no os lo he contado? pues en breve tendréis noticias, voy a necesitar vivaquear varias veces y seguramente hará frío.

El saco ultraligero que tengo, me puede cumplir perfectamente para el verano, su temperatura de confort es de 10 ºC, así que no tendría que plantearme comprarme otro con esta temperatura.

También, en la temperatura tenemos que ver que cumpla la norma europea EN 13537, una norma que es de obligatorio cumplimiento para todos los sacos con venta en Europa, pero solamente para sacos en los que su temperatura de confort sea superior a los -24ºC. La norma nos proporciona un estándar comparable y objetivo, sirve para poder establecer diferencias de desempeño entre distintos modelos y fabricantes; no obstante, existen variados factores que influyen en la percepción del frío o en el rendimiento real de cada saco de dormir en distintos escenarios que son importantes tener en cuenta, como puede ser la grasa corporal, el sexo, el estado físico, la experiencia y la alimentación y la hidratación.

Esta norma nos informa de cuatro temperaturas, y son los siguientes:

  • Temperatura límite superior: Generalmente esta temperatura no suelen darla los fabricantes, y es la temperatura a la cual una persona de sexo masculino (25 años, 1,73 metros de altura y 73 kg de peso) puede dormir sin una transpiración excesiva.
  • Temperatura de confort: Esta es la temperatura que una persona de sexo femenino (25 años, 1,60 m de altura y 60 kg de peso), puede dormir con comodidad y sin la necesidad de ropa adicional.
  • Temperatura límite inferior: Es la temperatura de una persona de sexo masculino puede dormir sin tener que abrigarse, sin temblar y sin despertarse durante ocho horas.
  • Temperatura extrema: Es la temperatura en la que una persona de sexo femenino puede permanecer al menos seis horas sin riesgo de tener hipotermia. Con esa temperatura es normal no dormir y por tanto, no descansar.

Actividad

Una vez elegida la temperatura de confort, ahora nos tendremos que plantear para qué vamos a usarlo, ya que esto nos puede servir para elegir el tipo de saco.

Si lo vamos a utilizar para dormir en campings o en lugares donde no tengamos que cargar con él, el peso no debe de importarnos, un saco para mi tamaño, puede rondar sobre los dos kilogramos.

Pero, a mi actualmente me gustaría comprarme un saco que me sirva para el trekking y para el frío, por lo que seguramente tendré que mirar el peso de otras cosas, porque el saco va a pesar si lo quiero con estas condiciones.

Tipo de relleno

Ahora me llega el momento que elegir el tipo de relleno, ¿pluma o fibra? Cada uno de ellos tiene sus ventajas e inconvenientes.

Los de fibra suelen ser más económicos, resistentes y sobre todo se seca muy rápido, por contrario, los de pluma, suelen ser más caliente, pero por contra suele ser más cara que la fibra.

Hay personas que tienen dos sacos, uno de fibra y otro de plumas, los dos más o menos de las mismas características, pero en algunas condiciones meten uno dentro de otro, suele ser el de fibra el que suele meterse dentro del de plumas, y duermen así, en alguna ocasión lo he probado y suele funcionar, pero eso sí, tienes que cargar con los dos sacos y si vas en un trekking no suele una buena opción.

Precio

¿Hasta cuánto queremos gastarnos?, eso depende de cada uno, tendremos que plantearnos varios factores también, ¿qué uso le vamos a dar, sólo un día al año o varios?, ¿de plumas o de fibra?

hoy en día en el mercado los precios pueden oscilar mucho, podemos encontrarnos sacos que pueden cumplir las expectativas que tengo por menos de 100 € y si coges una buena oferta por menos incluso.

¿Qué me queda?

Pues, como ya tengo claro qué tipo de saco quiero comprar, ahora me toca, como decía un anuncio de detergente muy antiguo, “busque, compare y si encuentra algo mejor, cómprelo”.

¿Te ha gustado el post?, ¿te parece interesante la web?, ahora puedes ayudarnos:

Si ves que el trabajo que estamos haciendo en esta web merece un pequeño apoyo, puedes donarnos ahora la cantidad que desees, cualquiera aportación que nos hagas será bien recibida, ¡muchas gracias por la aportación para mantener vivo y hacer crecer el proyecto!.

Foto de portada: Foto de cottonbro en Pexels


¿Te ha gustado este post?, puedes visitar al resto de post de nuestros blog y también puedes ver nuestras rutas, que seguro que hay algo más de tu interés.

Además puedes hacer suscriptor, en el lateral, y recibir semanalmente nuestro boletín de noticias con artículos sobre material, consejos, opinión y rutas.

Deja un comentario