Trekking hacia una nueva vida

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Artículo de Actualidad

Trekking hacia una nueva vida

Desgraciadamente hoy en día uno de los problemas más grandes que nos encontramos en el sur de España es tema de la inmigración, todavía recuerdo cuando he andado por la zona del Campo de Gibraltar, en las playas, me he encontrado con pateras, con ropa tirada, …, pero el problema no es exclusivo del sur de España.

Me he encontrado un artículo de un fotoperiodista italiano llamado Piero Cruciatti, con este titulo, el artículo está en inglés, así que si hay algún error en la traducción, disculparme. La verdad es que merece la pena el leerlo en inglés y ver las fotografías. El enlace al articulo es el siguiente https://correspondent.afp.com/trekking-new-life

El artículo dice así:

Yo vi mucha solidaridad y humanidad cuando tomé las fotografías de inmigrantes intentando alcanzar Francia a través de los caminos nevados en los Alpes. Y mucha decepción.

He estado leyendo mucho sobre el tema durante meses, inmigrantes africanos que habían llegado a Italia y habían formado una nueva vida, pero los que no lo consiguen intentar ir a Francia. La mayor parte de ellos vienen de las antiguas colonias francesas, hablan la lengua y muchos de ellos tienen familiares allí. Ellos no pueden ir a Francia por tren o por autobús porque si la policía francesa los coge los envía de nuevo a Italia. Entonces ellos intentan dar un rodeo, vía los Alpes.

Hasta diciembre esta ruta era relativamente fácil, solamente había que seguir las distintas rutas por la montaña y una vez en suelo francés tratar de evadir a los gendarmes. Pero con el inicio del invierno y de las nieves, se ha convertido mucho más peligros. Así que decidí ir a ver

El punto de salida es Bardonecchia, una típica villa de esquiadores. Tomé un tren desde Turín hasta allí, esperando encontrar a algún inmigrante en el camino, pero no había ninguno. Cuando ya estaba en el pueblo, traté de buscarlos otra vez, pero tampoco tuve suerte.

Ellos llegaron por la tarde, en pequeños grupos, entre 10 o 20, pasan la noche en la estación y parten por la mañana.

Como esto lleva pasando tiempo, una asociación se ha establecido en la estación para ayudarlos. Hay doctores y miembros de los equipos de búsqueda y rescate alpinos. La asociación también les proporcionan alimento, consejos legales y, lo más importante en ese momento, equipamiento. También encontré a muchas personas que habían donado muchas cosas.

Un claro constraste

Generalmente los inmigrantes se marchan por la mañana, andando por la mañana y dirigiéndose a la montaña. Esto hace un contraste, jóvenes llevando zapatos de lona y vaqueros, andando por delante de esquiadores con sus vestidos de Goretex

Para ir a Francia, ellos tienen que subir seis kilómetros aproximadamente hasta que alcancen una bifurcación en el camino. El camino más corto es el Col de L’Echelle (el puerto del Echelle), pero en esta época del año, completamente nevado los inmigrantes deciden tomar otra ruta, una ruta, que normalmente se hace con esquíes o raquetas, que es mucho más largo. Ninguno de los dos grupos a los que seguí consiguió llegar, el primero ha vuelto en la bifurcación y el segundo sigió la ruta que va a Mont Thabor, que es mucho más largo, pero estos también volvieron, una vez que alcanzaron un punto donde la ruta había sido enterrado por una avalancha.

Es bastante desgarrador verlos andar, no están equipados para estas condiciones.

Ellos no saben el camino

Un grupo se encontró con un grupo que iba haciendo el camino con raquetas de nieve, los cuales eran muy agradables. Ellos compartieron alimentos y bebidas y le comentaron que era muy peligroso. Pero es muy difícil disuadir a estos que aspira a tener una mejor vida.

Un inmigrante al que fotografié no tenías guantes, cuando volvió al pueblo, él tenía por tener una congelación de segundo grado.

Puedo entender que la mayor parte de ellos no pasan en esta época del año.

Hay mucha decepción.

Ellos han realizado un viaje muy largo, desde sus países a Libia y las horribles condiciones de allí, luego han pasado el Mediterráneo con el peligro de morir ahogados, y después Italia. Muchos intentaron hacer vida en Italia, pero no podían encontrar empleos, por lo que decidieron ir a Francia.

Obviamente, ellos están decepcionados pero no lo quieren mostrar. Ellos viven el dia a día, esperando que la próxima vez que puedan intentarlo lo harán.

Los encuentras y luego los pierdes.

Una cosa que lamento es que no conseguí conocer a los que fotografiaba. Era tan corto, ellos llegaron de noche y por la mañana empezaban a andar. Eran bastante agradables, yo podía hablarles porque hablo francés, pero no tuve tiempo para conocerlos. Además, como ellos no habían alcanzado su destino, tenían miedo. Muchos de ellos tienen parientes en Francia. Había muchos casos, en los que los padres se habían quedado en su país de origen, Costa de Marfil, Burkina Faso, Mali, y tienen hermanos dispersados por toda Europa. Unos de ellos tenía una hermana en España y un hermano en Francia. Ellos esperan que en Francia estarán mejor porque ya hablan el idioma.

Logré empezar a conocer a uno de ellos. Él escuchaba rap de 21 Savage, que resultó que me gusta, y entonces empezamos una conversación. Al principio, no quiso que lo fotografiara pero al final accedió. Era del primer grupo que llegó, así que perdí la pista muy rápidamente, ya que cuando regresé no estaba. Esta es la parte de la historia que lamento, se conoce muy rápidamente y luego los pierdes. La parte que más me atrae del fotoperiodismo son las relaciones que desarrollas con el sujeto. Y realmente no pasó en este caso.

No podemos seguir así toda la vida

Durante todo el tiempo que estuve allí, no vi ninguna reacción violenta de los vecinos. Quizás porque son pocos, quizás porque hay muy poca interacción con los inmigrantes, ya que, estos pasan casi todo el tiempo en la estación de tren. Pero lo que realmente vi, fue mucha compasión y humanidad.

Uno de los que me encontré, era el propietario de un refugio de montaña, no muy lejano del puerto. Los esquiadores y los excursionistas pagan por pasar la noche en el refugio. Para evadir a la Policia, los inmigrantes a veces lo intentan de noche. “A veces oigo el grito de algunos por la noche y me los encuentro en mitad de la noche, a 1800 metros y -10º. ¿Cómo puedo abandonarlos muriéndose en la nieve? Entonces los traigo al refugio desde luego”, me dijo. “Pero de verdad, esto no es la mejor cosa para mi negocio y no puedo continuar así siempre”.

Foto de portada: AFP / Piero Cruciatti


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