Los tres errores que nos debes cometer cuando haces una ruta con la alimentación

Escrito por:

Artículo de Consejos

Los tres errores que nos debes cometer cuando haces una ruta con la alimentación

Cuando hacemos una ruta de senderismo, un trekking, …, por ser una actividad de baja intensidad, cosa que no estoy nada de acuerdo, hay quien no lo identifica con una actividad deportiva, nos lleva a cometer errores muy importantes sobre todo con la alimentación.

Cuando hago una ruta, por muy corta que sea, siempre llevo agua y algo de comida, suele ser fruta, dependiendo siempre del nivel de la ruta, los kilómetros o las horas que vamos a estar. Muchas veces alucino cuando estoy caminando y me encuentro a personas que no llevan nada, ni una simple botella de agua. Aunque también nos encontramos con los que lo llevan al otro extremo, con un exceso de comida, y muchas de ellas no nutritiva.

En este artículo comentaremos los errores más comunes que se comenten en la práctica del senderismo o trekking, para intentar tratar de encontrar un equilibrio adecuado entre ambos extremos.

Error 1: Beber cuando tenemos sed.

Siempre abogo por llevar una cantimplora llena de agua cuando hacemos una ruta, pero muchas veces cometemos el error de no beber, podemos pasar horas y sigue llena.

Hacemos muchos kilómetros y no hacemos caso al agua, ¿por qué?, al llevar un pulso cardiaco bajo y no sentir desgaste, nos parece que nuestro cuerpo no nos da señales de que tengamos la necesidad de beber, sólo lo hacemos cuando la alarma del cerebro se activa.

Cuando salta la alarma es el momento que nuestro cuerpo ha perdido un alto porcentaje de sale que nuestra musculatura necesita para trabajar al 100%.

Tenemos que ir bebiendo agua poco a poco durante todo el trayecto, en muchos sitios se recomienda que se beba aproximadamente cada 20 minutos. Una forma de hacerlo son con las mochilas de hidratación o camelback, ya que tenemos el tubo cerca de la boca y da menos pereza que quitarse la mochila y sacar la cantimplora.

También es muy aconsejable adherir a este agua productos de hidratación, como sales minerales, si vemos que la cosa se va a alrgar, hablamos de rutas de más de 2 horas por ejemplo.

Error 2: No comer durante la ruta

Pero siempre nos preguntamos, ¿y que comemos?, aquí tenemos mucha diversidad de opiniones, hay quienes opinan que barritas de nutrición deportiva o quien prefiere llevar la comida de casa. Yo casi siempre opto por la segunda opción.

Las dos opciones están muy bien, pero siempre hay que ingerir la comida justa, que nos haga un aporte de energía y que no sea muy pesada. Os recomiendo la fruta, frutos secos, chocolate sin azúcares añadidos, conservas, embutidos ligeros con pan, …

Pero, muy importante, comed en la ruta. Como os decía anteriormente nuestro cuerpo va con el pulso bajo y no detectamos bajadas de energía ni la fatiga, hasta que llega, y una vez más es tarde.

Entonces notaremos el bajón, la pájara, o como dice Perico Delgado en sus comentarios de ciclismo, “el tío del mazo”. Tendremos una sensación de cansancio extremo que no nos deja andar en condiciones. Esto normalmente se da por por un bajón de azúcares a nivel cerebral junto a una deshidratación. Esta situación es díficil darle la vuelta al 100%, la sensación es que las piernas no avanzan y hay una gran fatiga mental. Todavía me acuerdo que por una mala hidratación y no comer el pajarón que me dio una vez, además hay que tener en cuenta que te puede dar en cualquier momento y debemos estar preparados por si ocurre.

Tenemos que empezar a ingerir alimentos después de la segunda hora de ir andando. Por comodidad podemos llevar preparados pequeños paquetes de alimentos y llevarlos en un bolsillo más a mano. Yo suelo llevar fruta, pequeñas chocolatinas, frutos secos o sandwich partidos en dos porciones. También suelo llevar caramelos y un par de sobre de azúcar por si acaso.

Error 3: Llevar alcohol

Es muy tradicional en nuestro país, cuando hago una ruta sobre todo en fin de semana, donde suele haber más personas haciéndola, encontrarnos a personas que llevan la bota de vino o la lata de cerveza, pero lo que no saben es que el alcohol deshidrata, y si le sumamos el calor, el sol, podemos encontrarnos con un bloqueo muscular y mental que haga que nuestra ruta sea mucho más difícil.

Pues lo dicho, la hidratación y la alimentación son vitales para poder disfrutar de una buena ruta, pero sobre todo llegar al final de la misma con una sensación de fuerza.

Y, por último y no por ello menos importante, no debemos olvidarnos meter en la mochila todos los residuos que generemos, para dejarlos en la primera papelera o contenedor que nos encontremos. La conservación de nuestro medio ambiente está en nuestra mano.

Deja un comentario